
Buenas tardes queridos diablillos!
Menuda entrada la de hoy…xD Os vais a hinchar de leer y yo de escribir, pero ya veréis como es interesante:
La profesora Trelawney, maestra de Adivinación de Hogwarts, se llama Sibyl (Sibila). En la mitología griega y romana, las sibilas eran mujeres conocidas por su capacidad para entrar en trance y predecir el futuro. De hecho, la propia profesora Trelawney estaba en trance la única vez que, según recordamos, realizó una predicción acertada.
Según la leyenda, en el mundo antiguo había diez sibilas, repartidas por Egipto, Babilonia, Persia, Libia y Grecia. Cada una tenia un nombre diferente, pero todas ellas eran llamadas sibilas en honor a la profetisa original de la leyenda griega, Sibila, de quien se decía que era hija de Zeus. Mientras que la mayoría de los adivinos trabajaban por encargo, las sibilas realizaban sus profecías cuando estaban inspiradas y solían escribir sus predicciones en hojas. Las sibilas profetizaban guerras, tormentas peligrosas y el esplendor y la caída de gobernantes e imperios.
La sibila más famosa fue Amaltea, conocida como la sibila de Cumas, sacerdotisa del dios griego Apolo. En una leyenda relatada por el escritor romano Ovidio, Apolo se enamoró de ella y le prometió cuanto deseara. La sibila señaló un montón de arena y pidió un año de vida por cada grano. Apolo se lo concedió. Sin embargo, ella olvidó pedir la eterna juventud (un error que cometieron algunos otros personajes de la mitología griega) y por consiguiente, fue envejeciendo y debilitándose progresivamente. Finalmente se instalo en una cueva subterránea en Cumas, cerca de Nápoles, en Italia, donde vivió mil años.
Otra leyenda cuenta lo que sucedió cuando la sibila de Cumas se acercó a Tarquino, el último rey de Roma, y se ofreció a venderle nueve volúmenes de sus profecías, que contenían el futuro de Roma y el destino del Imperio. Tarquino encontró que le pedía un precio excesivo y se negó a pagarlo, esperando que tal vez ella regateara. En lugar de eso, la sibila quemó tres de los libros. Al cabo de un año volvió y le ofreció los seis libros restantes al mismo precio. Rechazada de nuevo su oferta, quemo tres libros más, y un año después, le ofreció los últimos tres libros, siempre al mismo precio. Derrotado, Tarquino compro los libros y Amaltea no volvió a ser vista jamás.
La historia de la sibila de Cumas es un mito, pero las profecías que se le atribuyen existen realmente. Alguien desconocido las escribió en forma de acertijos sobre hojas de palma que cosió luego en libros. Estas colecciones que recogen tanto predicciones como consejos para apaciguar a los dioses en las épocas de penuria, fueron consultadas por el Senado romano durante siglos, hasta que resultaron destruidas durante un incendio en el año 83 a.C. Luego, el Senado romano envió a emisarios a recoger profecías de los oráculos de Sicilia y Asia Menor. Estas profecías se guardaron en el templo romano de Apolo hasta que en el año 408 d.C., el edificio fue destruido durante una batalla.
Mucho después de la desaparición de los libros proféticos, la sibila de Cumas continuaba fascinando a la gente. Durante la Edad Media, los escritores cristianos reinterpretaron y añadieron cosas a sus profecías, hasta que pareció que había predicho la llegada de Jesucristo. Su importancia creció hasta igualar a los profetas del Antiguo Testamento, un hecho del que ha quedado una prueba muy bella: Miguel Ángel la incluyo a ella y a cuatro sibilas más en el techo de la Capilla Sixtina.
¿Qué os parece? La verdad es que he escrito mucho…Y esto ha sido todo por hoy en el rincón de Kero! ^^. Bye!